Cómo Tinder acabó con el apego. Alberto, valenciano sobre 36 años, lleva un año y vi­a soltero

Cómo Tinder acabó con el apego. Alberto, valenciano sobre 36 años, lleva un año y vi­a soltero

«Con Tinder puedes unir en zapatillas y no ha transpirado en pijama», dice mientras enseña la foto de una chica de 22 años, morena y bastante atractiva. «En una primera citacion sueles mantenerse a horas neutrales, como las ocho sobre la tarde, y no ha transpirado en sitios públicos. Nunca las sabes sobre nada, así que De ningun modo se conoce. Ah, asi­ como se impiden cenas: eso es más íntimo».

Hoy, sin embargo, Alberto nunca puede quedar con la atractiva chica de el móvil. En el interior de unas horas le espera Lidia, con la que lleva escribiéndose varios días. «A veces te desbordan las quedadas, casi te tienes que realizar un Excel para acordarte de los datos sobre cada persona e Pienso que a ellas esto les pasará multiplicado por tres», continúa Alberto quien, además de Tinder -la app Con El Fin De sujetar más exitosa-también tiene un perfil en web blogs como Adopta un Tío, Meetic yLovoo. «Evidentemente, las posibilidades se multiplican, desplazandolo hacia el pelo eso seri­a excesivamente goloso: todo el tiempo puedes continuar tras algo mejor».

¿Tantas posibilidades se traducen en más disposicion de hallar pareja?